La confianza del público en los sistemas bancarios es volátil y cualquier rumor puede hacer que se merme peligrosamente. El modo de prevenir y de resolver una crisis depende de sus causas. Hay una receta que no falla: la mejor forma de no tener una crisis es extirpándola antes que madure.
Los anglosajones aluden al “prompt action”, y precisamente ésa es la labor del supervisor: tener reflejos rápidos. Debe conocer la situación de cada uno de los bancos y del mercado internacional y el doméstico así como adelantarse a los acontecimientos. Y tiene que ver cómo está el sistema financiero y llegar a tiempo a los problemas. Qué no se le pasen los elefantes.
Lo que sucede es que en la práctica no todo es tan fácil. A lo que se llama “anticiparse” los economistas lo llaman “políticas de estabilidad financiera”. Evidentemente, sabemos lo que es anticiparse, pero estabilidad financiera...... ya no tenemos un concepto específico de lo qué es. Porque, inmediatamente, “estabilidad financiera” es una cualidad que permite una asignación eficiente del ahorro y de la inversión o –más preciso-, la que, desde un punto de vista negativo, se caracteriza por una ausencia de crisis o por el mantenimiento de la confianza del público.
De lo único que estamos seguros es que esa política de estabilidad financiera no depende sólo del supervisor bancario, sino de todas las autoridades que están involucradas en la red de seguridad financiera ....